INAUGURADO EL IX SALÓN DE INVIERNO 2015 EN EL MUNICIPIO DE MORÓN
Por: Vasily M. P.
Con una concurrencia hermosa, cargada de salud, buenas intenciones y una sapiencia necesaria, la filial de artes Plásticas de la UNEAC de Ciego de Ávila, con su célula en Morón, dejó abierta y con sobriedad este IX Salón de Invierno que, en años alternos se celebra en el municipio.
Simultáneamente, en la cabeza de provincia seguíamos concurriendo a las actividades nocturnas en esta XXIV Feria del Libro, con la sana visita de Ciro Bianchi, Aida Bahr, Jesús David Curbelo, y otros importantes escritores.
Un catálogo sencillo, respetuoso, con las palabras iniciales del destacado escritor y miembro de la UNEAC, y doctor Honoris Causa Larry Morales, nos apunta que «dejamos atrás un invierno gris», tal vez asomando la nariz a ese salón de artes plásticas que en Ciego de Ávila no pudimos celebrar. Y aclara, además, que este salón se mezcla, en su tecnicidad, como un «cóctel de líneas y colores», nada alejado del Caribe que somos. Porque en realidad, nos identifica eso, las líneas y los colores, el paisaje exuberante y la risa por todas partes.
Al evento, hermoso en su intención, gratificante en toda su expresión, asistieron los artistas del patio y nuestro Presidente Alberto Fernández Pena, Liesther Amador González ( presidente de la filial de Artes Plásticas), Bárbaro Toranzo Gordillo (presidente del Consejo de las Artes Plásticas en la provincia), Andrés Hernández Font, músico y vicepresidente de la UNEAC.
Fue una velada que develó cordura y tesón. Empeño saludable de mantener viva la tradición pictórica de una ciudad que, a la larga, se va poniendo moderna, si no la desbasta el turismo y lo foráneo. Esos enemigos de la tradición y la identidad sino se saben llevar y respetar.
La noche fue propicia para entregar los premios en este IX Salón de Invierno en la ciudad de Morón, y desde la Filial de Artes Plásticas con su presidente Liesther Amador González presente y prestando todo tipo de asesoramiento, como le toca a un presidente de filial que se respete. El lauro le perteneció, en esta ocasión a Pedro Quiñones Triana, con su obra «Universus», un tríptico en cartulina, devenido en collage, que transmite, desde los colores caribeños que somos, su visión del universo. La creación de la vida, los sabores de estar vivos que son ilimitados. Una obra que se presta para el vuelo de palabras, para echar a andar la imaginación, cual test psicológico, para todo tipo de correlatos personales. Buena salud, repito, para la plástica en la ciudad de los gallos.







