EL PLACER DE UNA CRÍTICA

Por: Vasily M. P.

 

Si me ves en tus espacios culturales cabizbajo, pensativo, con cara de pocos amigos, pero atento y concentrado en todo lo que está sucediendo, no te preocupes y ten el consuelo de que al menos una persona del público está siendo consciente del acto que atestigua.IMG_3588

Si luego en mi casa escribo un intento de ensayo crítico, artículo, o crítica con algún valor literario y la publico en cualquiera de los medios tradicionales o digitales de los que abundan mucho hoy, no creas que lo hice de mala fe. Ten por seguro que criticar siempre trae un poco de desgarro por parte de quien teclea horas y horas, analiza y argumenta sus porfías porque sabe que toda acción tiene, irremediablemente, una consecuencia.

Y si una mañana te despiertas y al leer cualquiera de esos medios de comunicación te encuentras con mi artículo, léelo con calma, atento, rememorando cómo me viste el día del suceso o piensa en cada letra que escribí pero sin ponerle tus intenciones. Esa es la clave para la buena interpretación. Porque cuando pones intenciones que son solo tuyas en mis propias intenciones, entonces no me estás leyendo si no que estás como Narciso, ante las aguas de un río. No se trata de lo que piensas tú de tu obra si no de cómo la veo yo o de cómo la interpreto. Ya has puesto en ella, de alguna forma, lo que opinas de sí misma, dame a mí la oportunidad entonces de decir lo mío.

Y no olvides que soy un escritor que ve el mundo también bajo su propia psicología y que trato, por todos los medios, de guiarme por el sentido común. Ese que estudié tanto en la escuela como durante los «día a día» leyendo libros y analizando otros ensayos sobre crítica literaria.

Si crees que soy injusto en esa mirada crítica, no lo veas desde la perspectiva personal y piensa que, simplemente, esos detalles criticables en tu obra pudieran ser el talón de Aquiles o que a lo mejor no, pero que vale la pena echarle un vistazo entonces desde ese punto de vista que te doy. Por eso la crítica se hace constructiva porque el destinatario la utiliza para mejorar, para construir, amén de las intenciones del crítico que pudieran ser bien complejas.

Si te cuesta trabajo asimilarlo porque mi texto no complace tus expectativas, pues dáselo a leer a un amigo o a varios, y si coinciden conmigo o no, haz siempre lo que creas conveniente. Solo te pido que no trates de calumniarme, ni de defenderte por un ataque que ni siquiera he comenzado contra ti o contra tu obra. Piensa, o trata de pensar, que sólo estoy haciendo literatura, dando mi punto de vista y que todo en esta vida es falible.

Si consideras apropiado argumentar eso que crítico, no olvides que solo estarás justificando algo que en verdad pudiera de adolecer de perfección. Hay una máxima que mi abuelo me enseñó hace muchos años, antes de morir, y que siempre consideré justa: «solo lo bueno no tiene justificación».

Si todavía no puedes comprender que tu obra o tu actividad pueda ser criticable, piensa en que la perfección es alcanzable solo cuando hay un motor que impulse la creación, y que los obstáculos lejos de alejarnos de la meta, permiten acercarnos más a ella, pero solo si los vemos como el trampolín para mejorar lo mejorable.

Recuerda que los grandes creadores, aquellos que están en función de su obra y no de su carrera, esperan o aguardan por los críticos una vez que han lanzado al mundo sus creaciones. Y es que necesitan saber qué puede ser arreglado de lo que han creado y en qué se pudieron haber equivocado. Eso, aunque duela, es una fortaleza, no una debilidad. Alejo Carpentier, por ejemplo, siempre que publicaba una novela aguardaba desesperado por las críticas y se entristecía si no aparecía alguna.  A José Soler Puig le gustaba saber que sus textos dejaban algo en alguien y que si ese alguien era un crítico, pues mejor.

Y si aún te duelen mis palabras o consideras que he sido injusto al criticar de forma negativa, busca en el fondo de mis palabras y verás que lejos de destruir, lo que intento es mejorar tu actividad que yo, al fin al cabo, también disfruté el día de su estreno.

 

 

Un pensamiento en “EL PLACER DE UNA CRÍTICA

  1. 7uneaciegodeavila Autor de la entrada

    Algunos amigos han venido a darme su opinión sobre el texto y me han preguntado si tuve algún problema con alguien que me provocó el texto. Lo cierto es que no, aunque no niego que situaciones complicadas, a lo largo de mi carrera, me han llevado a ir madurando esta reflexión.

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